martes, noviembre 14, 2006

VEZ

I

érase una vez -una sola-
una solitaria sola única vez
una abandonada para siempre vez

una vez en la historia
en el terreno
en el fondo de sombras
en el azuil del sueño que no supo perderse

una vez sola
por una única vez

una vez suspendida congelada viva

una vez como placa en la memoria

como una delta de dirac del tiempo
del momento preciso de esa vez


II

esta vez no es una vez -son varias-

la vez que descubrí tus piernas y me cubrieron

la que miré cómo tus ojos me miraban

la primera que grité en la mitad del grito de los gritos

y la otra vez

y la otra


la vez que caminé oscuro como noche de brujas

sin sombra porque yo era sombra


la vez que el corazón

la que la lluvia

las veces que el dolor puso sus nidos

las de calma

las veces que a veces escribí versos de amor

sobre mi tumba



Xalapa, Ver.
Nov. 2006

Qué

qué
si de repente mañana no despierto
ni curiosidad ni asombro ni los ojos muertos

qué si en la penumbra un beso no se deja atrapar
tampoco un sueño

qué si la noche pierde su oscura manta
o sus pequeños pedazos de sol que se reparten

qué si en un grito
en una mueca

qué si las manos o las piernas

qué si me miras o no me miras
pero me haces mirarte

qué si mi nombre asoma por tus labios
o escurre por tus piernas


qué si en la sombra del sol

qué si en las piedras

qué si mañana o nunca

qué si pierdo el corazón en una tumba


qué si lo rompo o lo guardo en un cajón

si lo pellizco o lo muerdo

o solicito un shock


una canción


o un corazón


Xalapa, Ver.
Nov. 2006