I
érase una vez -una sola-
una solitaria sola única vez
una abandonada para siempre vez
una vez en la historia
en el terreno
en el fondo de sombras
en el azuil del sueño que no supo perderse
una vez sola
por una única vez
una vez suspendida congelada viva
una vez como placa en la memoria
como una delta de dirac del tiempo
del momento preciso de esa vez
II
esta vez no es una vez -son varias-
la vez que descubrí tus piernas y me cubrieron
la que miré cómo tus ojos me miraban
la primera que grité en la mitad del grito de los gritos
y la otra vez
y la otra
la vez que caminé oscuro como noche de brujas
sin sombra porque yo era sombra
la vez que el corazón
la que la lluvia
las veces que el dolor puso sus nidos
las de calma
las veces que a veces escribí versos de amor
sobre mi tumba
Xalapa, Ver.
Nov. 2006
martes, noviembre 14, 2006
Qué
qué
si de repente mañana no despierto
ni curiosidad ni asombro ni los ojos muertos
qué si en la penumbra un beso no se deja atrapar
tampoco un sueño
qué si la noche pierde su oscura manta
o sus pequeños pedazos de sol que se reparten
qué si en un grito
en una mueca
qué si las manos o las piernas
qué si me miras o no me miras
pero me haces mirarte
qué si mi nombre asoma por tus labios
o escurre por tus piernas
qué si en la sombra del sol
qué si en las piedras
qué si mañana o nunca
qué si pierdo el corazón en una tumba
qué si lo rompo o lo guardo en un cajón
si lo pellizco o lo muerdo
o solicito un shock
una canción
o un corazón
Xalapa, Ver.
Nov. 2006
si de repente mañana no despierto
ni curiosidad ni asombro ni los ojos muertos
qué si en la penumbra un beso no se deja atrapar
tampoco un sueño
qué si la noche pierde su oscura manta
o sus pequeños pedazos de sol que se reparten
qué si en un grito
en una mueca
qué si las manos o las piernas
qué si me miras o no me miras
pero me haces mirarte
qué si mi nombre asoma por tus labios
o escurre por tus piernas
qué si en la sombra del sol
qué si en las piedras
qué si mañana o nunca
qué si pierdo el corazón en una tumba
qué si lo rompo o lo guardo en un cajón
si lo pellizco o lo muerdo
o solicito un shock
una canción
o un corazón
Xalapa, Ver.
Nov. 2006
domingo, julio 09, 2006
ELLOS
I
a ratos
a momentos
pareciera que el dolor o que el tormento
que la voz de las olas
que los medios
en las calles se juntan
y gritan con el hígado porque han perdido el rostro
y ríen de miedo
grupos que desconocen la alegría
y la suplantan con sus pertenencias
y se lavan las manos con discursos y jetas
con la máscara azul
la democracia
la familia la empresa la ganancia
palabras muertas que salen de sus bocas
frases de arena y polvo sin memoria
cadáveres inmóviles son sus verdades a medias
ellos aniquilan las calles y sus vidas sencillas
a golpe de discursos y miedo en las palabras
II
dejadnos así, con nuestra risa
con nuestra hambre heredada de siglos
con nuestra sed de río
dejad que nos provoquen los pájaros los perros
que nos caigan las gotas de la aurora sobre el rostro
que nos gane la risa con la niña
que se nos venga el sol que no ha dolido
la voz que cuando el canto
dejad que regresemos a la vida
que hagamos el camino y que nos haga
que nos tiemblen las manos de abrazarnos
y que a ustedes no les pidamos nada
Fernando Rojas
julio 2006
I
a ratos
a momentos
pareciera que el dolor o que el tormento
que la voz de las olas
que los medios
en las calles se juntan
y gritan con el hígado porque han perdido el rostro
y ríen de miedo
grupos que desconocen la alegría
y la suplantan con sus pertenencias
y se lavan las manos con discursos y jetas
con la máscara azul
la democracia
la familia la empresa la ganancia
palabras muertas que salen de sus bocas
frases de arena y polvo sin memoria
cadáveres inmóviles son sus verdades a medias
ellos aniquilan las calles y sus vidas sencillas
a golpe de discursos y miedo en las palabras
II
dejadnos así, con nuestra risa
con nuestra hambre heredada de siglos
con nuestra sed de río
dejad que nos provoquen los pájaros los perros
que nos caigan las gotas de la aurora sobre el rostro
que nos gane la risa con la niña
que se nos venga el sol que no ha dolido
la voz que cuando el canto
dejad que regresemos a la vida
que hagamos el camino y que nos haga
que nos tiemblen las manos de abrazarnos
y que a ustedes no les pidamos nada
Fernando Rojas
julio 2006
lunes, febrero 27, 2006
ASÍ QUE
así que a veces uno sueña
y uno no es yo ni es todos
es uno que podría ser ninguno
igual que yo
a uno a veces se le llenan los ojos de amor
así
no más
de paso
y entonces es capaz de la más larga espera
del más sangriento oficio
del más profundo sueño
de los que por la noche se mantienen en vela
y uno abre los brazos y se vuelven alas
espera y espera muchas veces
y las alas vacías no se cansan
de no pedir nada
se rompen y se alzan
y se rompen y se alzan
hasta que se vuelven brazos otra vez
para abrazar la almohada
no a las gárgolas
ni a las olas del mar
ni a las hadas
Fernando Rojas
febrero 2006
y uno no es yo ni es todos
es uno que podría ser ninguno
igual que yo
a uno a veces se le llenan los ojos de amor
así
no más
de paso
y entonces es capaz de la más larga espera
del más sangriento oficio
del más profundo sueño
de los que por la noche se mantienen en vela
y uno abre los brazos y se vuelven alas
espera y espera muchas veces
y las alas vacías no se cansan
de no pedir nada
se rompen y se alzan
y se rompen y se alzan
hasta que se vuelven brazos otra vez
para abrazar la almohada
no a las gárgolas
ni a las olas del mar
ni a las hadas
Fernando Rojas
febrero 2006
jueves, febrero 23, 2006
PERDI
ya sé que por mirarte tal vez pierda la vista
los ojos la mirada el horizonte
los anuncios el sol la madrugada
por darte un beso me quedaré sin labios
entregaré la voz con la que canto llanto
la lengua los dientes la garganta
ya sé que por tocarte entregaré las manos
los dedos y las piernas
los ojos las mandíbulas los labios
los pies el sexo las canciones los brazos
los versos la sonrisa
las tardes de los pájaros
así por el momento
poco a poco
me miro para dentro
y me pregunto
me rasco
me busco
me afirmo
me pierdo en mis adentros
me confirmo
no encuentro el corazón
Fernando Rojas
los ojos la mirada el horizonte
los anuncios el sol la madrugada
por darte un beso me quedaré sin labios
entregaré la voz con la que canto llanto
la lengua los dientes la garganta
ya sé que por tocarte entregaré las manos
los dedos y las piernas
los ojos las mandíbulas los labios
los pies el sexo las canciones los brazos
los versos la sonrisa
las tardes de los pájaros
así por el momento
poco a poco
me miro para dentro
y me pregunto
me rasco
me busco
me afirmo
me pierdo en mis adentros
me confirmo
no encuentro el corazón
Fernando Rojas
sábado, enero 28, 2006
JUGLAR
juglar eterno
trovador errante
jarocho jaranero
huapanguero y son
así nací nacimos nacerán los nuevos
los niños de la costa
con su jarana en mano
con su cuatro y mosquito
arpa calor y flor
Fernando Rojas
enero 2006
trovador errante
jarocho jaranero
huapanguero y son
así nací nacimos nacerán los nuevos
los niños de la costa
con su jarana en mano
con su cuatro y mosquito
arpa calor y flor
Fernando Rojas
enero 2006
viernes, diciembre 16, 2005
YO NO SOY
yo no soy nadie
para decirle nada a nadie
soy otro uno
uno y otro
todos y ninguno
soy ninguno
ningún otro
sombra hormiga de pan
pequeño como un siempre y grande
como la nada si existiese
soy el que más pero también el que menos
el que camina y mueve las praderas y los cerros
para sentir que avanza
soy lo mismo lo que cambia
lo que es y no es porque así ha sido y será el mundo
el que viene y va y respira
y suelta las palabras las amarras los nudos
empeora los contrastes y las geometrías
y los pone de tonos y vórtices y los magos no saben cómo
y vine porque vine y porque quise
y querer es una simple epidemia que la naturaleza
lo mismo amar que ver que respirar del hondo
a diferencia el miedo
me pego aquí si es vida o muerte
me planto me dibujo me presento y me ausento
estoy no estoy no sé del mismo modo
que estoy aquí
para
decir
de
todo
Fernando Rojas
diciembre 2005
para decirle nada a nadie
soy otro uno
uno y otro
todos y ninguno
soy ninguno
ningún otro
sombra hormiga de pan
pequeño como un siempre y grande
como la nada si existiese
soy el que más pero también el que menos
el que camina y mueve las praderas y los cerros
para sentir que avanza
soy lo mismo lo que cambia
lo que es y no es porque así ha sido y será el mundo
el que viene y va y respira
y suelta las palabras las amarras los nudos
empeora los contrastes y las geometrías
y los pone de tonos y vórtices y los magos no saben cómo
y vine porque vine y porque quise
y querer es una simple epidemia que la naturaleza
lo mismo amar que ver que respirar del hondo
a diferencia el miedo
me pego aquí si es vida o muerte
me planto me dibujo me presento y me ausento
estoy no estoy no sé del mismo modo
que estoy aquí
para
decir
de
todo
Fernando Rojas
diciembre 2005
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